Sella del Diavolo

Difficoltà: T
Lunghezza: 4 km
Durata: 2 ore
Come arrivare: Se puede llegar al comienzo del recorrido a partir del centro de la ciudad: en coche hay que seguir el viale Diaz y el viale Poetto hasta llegar a la desviación para Sant'Elia y Calamosca, que se encuentra a la derecha. Siguiendo las indicaciones para Calamosca, se continúa en un avenida con arboles que llega a la playa y, una vez llegados al espacio que domina la playa, se dobla a la izquierda en las proximidades del Hotel-Restaurante "Calamosca sul mare"; siguiendo la calle hasta el final, donde se puede aparcar el coche, se llega al principio del sendero, a la izquierda de la reja de una propiedad privada. En alternativa, en los días feriales, se puede llegar a la playa de Calamosca en bus, con la línea 5/11 del CTM.

La Torre de Sant'Elia y la pequeña fortaleza de la II Guerra Mondiale encima de la Sella del Diavolo

El promontorio de la Sella del Diavolo
Cagliari, cala Fighera
Los acantilados calcáreos subyacentes a la Sella del Diavolo y las aguas azul brillante que las bañan
Los acantilados calcáreos subyacentes a la Sella del Diavolo y las aguas azul brillante que las bañan
Agaves en la cima de la Sella del Diavolo
Panorama de la playa del Poetto vista desde Sella del Diavolo

La excursión que permite visitar el promontorio de la Sella del Diavolo, perla de la naturaleza engastada en el Gulfo de Cagliari a unos minutos de la ciudad, es un paseo breve y de riesgo muy bajo: sin embargo permite el disfrute de unos impresionantes panoramas y la observación de elementos de interés natural, arqueológico e histórico.

El nombre, que significa Silla (de montar) del Diablo procede de una leyenda cuya origen se ha perdido en el tiempo. Cuenta que al final de la batalla en que los ángeles, la legión de Dios derrotaron los diablos al séquito de Lucifer, éste, agotadas sus fuerzas en la lucha, se dejó caer sentado sobre el promontorio imprimiendole la característica forma de una silla de montar.

El sendero natural ha sido predispuesto por los voluntarios de las asociaciones ecologistas Amici della Terra y Gruppo d'Intervento Giuridico, gracias a la colaboración del Comando Militare autónomo della Sardegna, titular del área demanial militar de la Sella del Diavolo.

Se trata se un sendero bien trazado, señalado por balizas de color amarillo-verde: es posible recorrer una parte con bicicletas de montaña.

Una vez llegados al espacio que domina la playa de Calamosca hay que doblar a la izquierda en las proximidades del Hotel-Ristorante Calamosca; siguiendo la calle hasta el final se llega al comienzo del sendero, a la izquierda de la reja de una propiedad privada.

El primer breve tramo del sendero sube empinado sobre la roca calcárea, por lo cual, en caso de lluvias, hace falta prestar atención al fondo deslizante. Después de unos metros el sendero sigue en llano, en dirección Norte-Este; en este tramo se pueden admirar el mar azul brillante y cristalino de la pequeña Cala Fighera; además, la vista puede abarcar el Gulfo degli Angeli (Gulfo di Cagliari), la Torre dei Segnali con el Faro di Cala Mosca y más allá, al Oeste, el Stagno di Cagliari, el puerto canal y el área industrial de Macchiareddu.

Luego se baja por un pequeño sendero escarpado en dirección Este, hasta llegar a un valle estrecho (un verdadero cañón escavado en el agua del promontorio calcáreo) desde el cual se generan unos senderos breves que permiten alcanzar la arriba mencionada Cala Fighera. El sendero de interés natural continúa subiendo entre la vegetación que incluye peculiaridades botánicas como la Palmera de San Pietro, olivares y enebros.

Se alcanza así un llano panorámico desde el cual se pueden admirar los acantilados calcáreos subyacentes y las aguas azules y transparentes que bañan las playitas adyacentes a la Gruta dei Colombi (gruta de los palomos). La gruta presenta un amplia cavidad natural que se abre justo sobre el nivel del mar; su nombre procede de la gran cantidad de palomos selváticos que, en el pasado, nidificaban allí; para mucho ha sido relacionada con una leyenda local según la cual la gruta estaba ocupada por un espíritu maligno que respondía al nombre de Dais.

Hacia el Este, la vista abarca la playa del Poetto y en el lado oriental del Gulfo degli Angeli, hasta alcanzar con la mirada, en los días soleados, Villasimius y el Capo Carbonara.

Desde esta zona se sigue en dirección Norte, en una subida leve, hasta llegar a la cima de la Sella del Diavolo, donde se encuentran las ruinas de una pequeña fortaleza del período de la II Guerra Mundial y de la Torre de Sant'Elia, edificada por los pisanos en 1292.

En las cercanías además se puede observar una cisterna púnica, de forma trapezoidal, cuyas dimensiones notables miden 27 metros de longitud y 4,5 metros de profundidad. En las proximidades se encuentra otra cisterna de época romana, que presenta la clásica forma a sección tronco-cónica. Según la tradición, estos lugares, durante las persecuciones contra los cristianos impulsadas por Diocleciano, fueron teatro del martirio de Sant'Elia (el patrón de Cagliari). 

Siempre rumbo al Norte, después de unos 10 metros se llega al punto trigonométrico al borde del acantilado, desde el cual la vista abarca todo el Gulfo de Cagliari. En proximidad de este lugar, el más elevado del promontorio de la Sella del Diavolo (m 135 s.n.m.), existía en período púnico un lugar de culto dedicado a la diosa Astarté.

Desde el punto trigonométrico, bajando en dirección SurEste, se llega a una protuberancia rocosa desde la cual es posible descender para alcanzar el sendero subyacente que, camino a la izquierda de la Sella, permite llegar la casi arruinada Torre del Poetto, parte del sistema de defensa y de avistamiento realizado por los españoles en el siglo XVI. Para individuar el punto donde empieza este sendero entre la vegetación, hace falta dar una vueltecita y atravesar la parte donde comienza el pequeño bosque que baja hacia Marina Piccola. Justo al lado de la parte cóncava de la silla, además, baja hacia el mar un escarpado sendero; al recorrerlo con cuidado, ya que se trata de una zona con riesgo de deslizamiento, es posible llegar la cala subyacente.

Una vez vueltos al punto trigonométrico, para la vuelta hay que proceder en dirección Oeste hasta individuar un sendero bien trazado, que enseguida se vuelve ancho y batido, que baja en dirección Norte-Oeste hasta la entrada del Hotel-Ristorante Calamosca. Al bajar, de todas formas, se encuentra una desviación a la izquierda, que permite volver al tramo inicial del sendero. Bajando en dirección del hotel se recorre el último tramo de una calle asfaltado para llegar al parking, o en alternativa se puede dirigirse hacia la avenida Calamosca donde coger el bus hacia el centro de la ciudad.

 

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