Marina

Uno scorcio del quartiere della Marina (foto: Pierfrancesco Caput)
Uno scorcio del quartiere della Marina (foto: Pierfrancesco Caput)
Uno scorcio del quartiere della Marina (foto: Pierfrancesco Caput)

De los cuatro suburbios históricos de Cagliari, el barrio de la Marina es el más relacionado con el mar y el cercano puerto. Su realización se debe los pisanos, que lo fundaron en el siglo XIII con el fin de acoger las viviendas de pescadores y marineros - que trabajaban alrededor del puerto - además de almacenes y otras estructuras relacionadas con el puerto.

El barrio Marina, en origen nombrado Lapola o La Pola, estaba rodeado por un sistema de fortificaciones, derrumbadas sucesivamente a partir de la segunda mitad del siglo XIX, y ha sido poblado por familias de pescadores y comerciantes procedentes de otras comunidades italianas (en prevalencia Sicilia, Campania y Liguria).

En la actualidad sus límites son el Largo Carlo Felice, la via Roma, il viale Regina Margherita y las murallas del Castello por encima de la via Manno.

Hasta los años cincuenta del siglo XX fue sede del Mercado Civico y, hoy en día, dejados atrás la degradación y el descuido que lo caracterizan durante un largo tiempo, ha vuelto a ser un barrio vivaracho y pintoresco que en su evolución ha sabido acoplar una mirada abierta a estímulos externos con la conservación de sus características peculiares.

La Marina es el barrio más multietnico de la ciudad de Cagliari, con sus tiendas de artesanía hindúes y africanas, las bodegas y tascas, y locales de “street food” con especialidades procedentes de cada del planeta (África, Oriente Medio, India…). Estos comercios conviven con las tiendas de artesanía sarda y las bodegas de productos alimenticios locales: el barrio comta con un gran número de restaurantes, tabernas y mesones donde se pueden degustar la cocina tradicional de Sardegna y en particular la autentica cocina de marisco y pescado de Cagliari.

Al interior del barrio de la Marina late el corazón de la animación cultural de la ciudad, gracias a los diferentes espacios aptos para exposiciones y a los locales de Piazza Savoia y sus callejuelas circunstantes. Un ejemplo se encuentra en la ex Casa Professa dei Gesuiti que, después de haber servido como sede de liceos e institutos, en la actualidad hospeda exposiciones y otras iniciativas culturales. A su lado se encuentra la ex Iglesia de Santa Teresa: hoy en día sede del Auditorium Comunale. En el área de pertenencia de la iglesia parroquial de Santa Eulalia, por otro lado, ha sido realizado un cine-teatro.

La Marina desempeña también un papel importante en relación al enfoque económico y administrativo de la ciudad. En el Largo Carlo Felice se ubican los edificios de los bancos más importantes y al final de la via Roma se encuentra el edificio del Consiglio Regionale. En el Largo Carlo Felice y sobretodo en el área peatonal de la via Manno, uno de los recorridos tópicos para hacer shopping en Cagliari, se encuentra un amplia oferta de tiendas, en particular las de ropa y accesorios.

También en relación a los aspectos históricos y arquitectónicos este barrio presenta importantes motivos de interés. El ejemplo más antiguo de arquitectura religiosa es la mencionada antes iglesia parroquial de Santa Eulalia, edificada en el siglo XIV en estilo gótico-catalán. La iglesia de Sant’Agostino, por otro lado, situada en la via Baylle es uno entre los escasos ejemplos de arquitectura del renacimiento en Sardegna. Alrededor de estas dos iglesias podemos encontrar áreas arqueológicas que presentan hallazgos de época romana: a Santa Eulalia se hallaron restos de viviendas y calzadas, mientras que bajo la iglesia de Sant’Agostino han sido encontrados los restos de un complejo termal. Entre las muchas iglesias de la Marina recordamos la del Santo Sepolcro y, en la parte alta del barrio subyacente a las murallas del Castello, la iglesia de la Vergine della Pietà con el anexo Convento delle Cappuccine, donde las monjas de clausura viven en una pequeña comunidad en condiciones de aislamiento.

Por lo que concierne la arquitectura civil, una de las imágenes símbolo, y no sólo del barrio sino de Cagliari, es representada por el paseo marítimo de via Roma, con sus elegantes edificios del siglo XX, donde destacan elementos clásicos y del renacimiento juntos con decoraciones modernistas. Sus pórticos, donde se encuentran muchas cafeterías y elegantes tiendas, representan uno entre los lugares de agrupamiento favoridos por los cagliaritanos.

Muy interesante también el antiguo edificio del siglo XIII donde hoy se encuentra el Hostel Marina. A pesar de su actual rehabilitación, para otorgarle  modernidad y funcionalidad, entre sus paredes aún se respira el encantamiento de la historia ya que muchas fueron, en el curso de siglos, las funciones que desempeñó este edifico: fue sede de conventos, del primer hospital de la ciudad de Cagliari (trasladado en un segundo tiempo en el barrio Stampace) y, en la posguerra, de diferentes institutos escolares.

En el barrio Marina además se encuentran algunos hoteles históricos: entre estos destacan el Hotel du Progres, donde se hospedó Honoré de Balzac, y la Scala di Ferro, hotel de estilo neogótico citado en el libro “Mar y Sardegna” por el escritor inglés D.H. Lawrence.